Aquí estoy

Quien Soy

Mi nombre es Lorena Butrón, naci en Argentina, con Sol y Luna en casa 9, la casa de los viajeros y los peregrinos… Soy de la generación que comenzó a edificar su existencia sobre estructuras, creencias y padrones antiguos y ajenos, en cuanto nuestros Propósitos y Misiones pulsaban en nuestro interior para ser honrados…

Al igual que otros seres que ahora tienen 30 y tantos años, llegó un momento en mi vida en que el Camino se abrió en dos: o continuaba construyéndome basada en aquellas estructuras heredadas, yendo en la dirección de una vida que ya no me estaba haciendo feliz, o dejaba todo aquello edificado hasta el momento, hacía mi mochila y comenzaba lo que arquetípicamente se llama “El Viaje del Héroe” (o la Heroina…)

Y decidí hacer la mochila.

Comencé el sendero sabiendo que iba a trabajar dos puntos claves: uno de ellos, era mi forma de ser mujer: la mujer masculina, que actúa, resuelve, es independiente… pero que no se permite recibir, no sabe como retraerse; la mujer que piensa “mujeres juntas, no funciona” y que se enorgullece de tener sólo amigos hombres; la mujer que vive desconectada de sus ciclos, intentando vivir en un paradigma lineal de la realidad, aquel que es aprobado por el patriarcado… El otro punto, era reconectarme con mi Propósito, y honrar y ofrecer mi Medicina.

Todo aquello me llevó, después de un año en la ruta, a permitirme una profunda inmersión en lo íntimo de mis sombras y mi luz… Esa inmersión simplemente cambió mi vida, y decidí juntar mis conocimientos previos como profesora en artes plásticas (que formaron mi propia visión de lo que es ser una guía), mis ansias de andar un Camino de Cura (formándome en Reiki y masoterapia) y los aprendizajes que el Camino fue proporcionando, y formarme para facilitar círculos de mujeres…

Comenzó a manifestarse el proyecto «Círculos Lunares Femeninos» en setiembre de 2016, en el estado de Minas Gerais (Brasil), con la propuesta de caminar las cuatro fases lunares em comunión femenina… Y así los círculos fueron viajando, y fueron llevándome de la mano, y el tiempo en mi viaje comenzó a regirse por los ciclos lunares, yendo de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo… Meses después, esto tomaría el nombre de “Rito Espiral”.

Así como fue claro que había que “irse”, comenzó a quedar claro que “había que volver”. Porque lo que aperturó la creatividad y la búsqueda, comenzaba a quedarme chico, comenzaba a convertirse en un “lugar cómodo” que no me permitía darle seguimiento al crecimiento que Rito estaba pidiendo. Así que, en septiembre del 2017, volví a Argentina, aunque ahora, con muchas certezas ganadas en el Camino de qué es lo que quería nutrir y sostener en mi vida. Lo primero que tuve en claro, es que “soy una Mujer que Montaña”, y luego de unos meses en Buenos Aires (que fueron más que nada para ordenarme), me vine a vivir al Valle de Traslasierra, en la provincia de Córdoba. Estos años aquí también fueron transformando a Rito, quien también ha sabido pedir lo que quiso de sí mismo…

Hoy me desenvuelvo principalmente como astróloga, ilustradora, gestora, escritora y dibujante en el proyecto Lunario Menstrual junto con Andrea Pinto (una agenda lunar/menstrual/astrológica y ritual que ya va por su cuarta edición) y sobre todo y aunando todo esto, Madre de Rito Espiral.

Con respeto y gratitud a los Maestros y Maestras del Camino (que desde diferentes tradiciones e linajes me enseñaron lo que hoy comparto), aquí nucleo mi Hacer, para quien resuene…

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