Astrologia

Saturno: ¿qué significa en astrología?

Bienvenidxs cosmonautas! Continuamos esta serie hablando sobre planetas. En una interpretación, lo que les vaya compartiendo por aquí se puede complementar con artículos anteriores, sobre signos! De todas formas, también les voy a compartir aquí algunas puntas para pensar cada uno de los planetas por cada uno de los signos… Hoy seguimos con Saturno!

Saturno y los procesos sociales

Además de Júpiter, Saturno es el otro de los llamados “planetas sociales”. Recordemos que hablamos de órbitas bastante grandes, y por lo tanto, de tiempos más largos para completar un ciclo orbital. Y también por ende, de tiempos más largos de estos planetas en su paso por cada signo. Por estas razones, los planeta sociales (y el signo en el que están en nuestra carta natal, por ejemplo) no sólo nos hablan de nosotros a nivel íntimo, subjetivo. También nos cuentan de cómo nos vivimos dentro de un contexto social, colectivo, mayor y más complejo. El tema es que, para formar parte de forma activa de una sociedad, debemos trascender la etapa de la infancia. Por eso, los planetas sociales no hablan de nuestra MADUREZ.

Pero mientras Júpiter nos señala cuánto nos podemos expandir en nuestro camino de “dejar de ser chiquitxs”, Saturno nos marca hasta dónde. Nos recuerda que no todo lo podemos, y eso es de lo que hablaremos más abajo…

El Padre

Saturno para los romanos; Cronos para los griegos. El dios del Tiempo: el tiempo del reloj, el que todo lo devora, el que “nos corre”, el que nos empuja hacia lo único que tenemos como certeza: la muerte. Saturno nos recuerda que nuestra experiencia tiene UN LÍMITE. Y es por esto que Saturno nos llama a la madurez: quien no conoce de límites, es “el niño”. De hecho, ni siquiera percibe (siendo un bebé) el límite entre su madre y él mismo, porque él es “el mundo”. De a poco, el niño va comprendiendo que hay un mondo más allá de él, y que “no todo lo puede”. Porque poder todo, devendría muy fácil y rápidamente en pisotear el deseo o el derecho del otro. “Poderlo todo” recaería en el abuso, la invasión, la dominación…

Saturno nos recuerda que “no lo podemos todo”, y ahí aparece una otras palabras fundamentales: la LEY, y la FRUSTRACIÓN. Encontrarnos con el límite nos frustra, pero a su vez es la frustración (y aprender a gestionarla) lo que nos permite vivir en sociedad… El signo de nuestro Saturno expresa donde nos encontraremos con las experiencias más frustrantes de nuestra vida, per también de las que más aprenderemos. Saturno, en definitiva, es NUESTRO DERROTERO.

Saturno x signos

Vamos a tirar puntas para comenzar a pensar a Saturno en cada signo, nombrando ciertas palabras o frases que intenten responder a las preguntas “¿Cuál es mi derrotero? ¿Cuáles son las experiencias más frustrantes de mi vida? ¿A qué mandato soy leal?” Ahora: ¿esto equivale a una lectura? Claro que no, se queda cortísimo. ¿Esto intenta decirte “qué tenés que hacer para crecer”? Obvio que no, yo no te conozco. Pero la invitación es a ver qué de aquí nos resuena, para poder profundizar… Claro está que no nos van a resonar todas estas cosas, los signos son arquetipos, y contienen todo un espectro de posibilidades. ¿Vamos?

Se hace difícil poner límites para preservarnos de cualquier invasión. No siento permiso para demostrarme enojado. POSIBLE MANDATO: Hay que competir y ganar. Hay que salir primeros. Hay que Hay que dominar y pensar sólo en uno mismo.
Se hace difícil relajar. Se complica conectar con el deseo y el placer. No siento permiso para “tener” si no es a través del esfuerzo. Se dificulta innovar y soltar… POSIBLE MANDATO: Hay que ganarse el pan con el sudor de la frente. Hay que ir a lo seguro. Hay que ahorrar para el futuro, no hay lugar para “gastos inútiles”.
Se hace difícil fluir con las emociones y los afectos. Se complica la expresión. No siento permiso para la espontaneidad. POSIBLE MANDATO: Hay que medir las palabras. Hay que pensar antes de actuar. La emoción nunca debe nublar la razón.
Se hace difícil expresar los sentimientos, a pesar de una alta sensibilidad. No siento permiso para ser cuidado; uno siempre es el que debe proteger. POSIBLE MANDATO: Los “trapitos sucios” se lavan en casa. Primero están los nuestros y por último los de afuera. Hay que mantener a la familia unida.
Se hace difícil Nutrir la autoestima. No hay permiso para expresar nuestra creatividad. Se complica discutir la autoridad. POSIBLE MANDATO: Hay que ser importante y reconocido en la vida. Hay que hacer caso a la autoridad. No hay que mostrar debilidad.
Se hace difícil lidiar con el orden, la rutina y la organización, por organizar de más o de menos. No siento permiso para la espontaneidad, y la expresión de lo sentido. POSIBLE MANDATO: Hay que ser perfeccionista en todo. Debemos manejarnos siempre con bajo perfil. Hay que dar sin esperar recibir.
Se hace difícil vincularse con los demás. Se dificulta lidiar con la disidencia, la diferencia, con diplomacia y consideración. Cuesta desestructurar las relaciones. POSIBLE MANDATO: No es bueno estar solo. Las apariencias y los buenos modales son importantes. Hay que hacer cualquier cosa para mantener el matrimonio.
Se hace difícil lidiar con la confianza y la traición. No hay permiso para quebrar ciertas lealtades que nos mantienen en simbiosis patológicas. Se complica “tener”. POSIBLE MANDATO: No hay que demostrar debilidad. De ciertos temas no se habla. Los lutos se sufren en silencio.
Se hace difícil armarse de valentía y coraje. Cuesta defender nuestros ideales, o bien los vivimos de forma demasiado dogmática y rígida. POSIBLE MANDATO: Hay una única verdad. Hay que respetar la religión y las creencias filosóficas de nuestros antepasados.
Se hace difícil llegar a los lugares y situaciones que se ambicionan. No hay permiso para tener en abundancia. Se dificulta la vulnerabilidad, o bien la estructura para alcanzar lo que se quiere. POSIBLE MANDATO: Es más importante el deber que el placer. Hay que llegar a un lugar alto en la sociedad. Las metas se obtienen con esfuerzo y sacrificio.
Se hace difícil salirse del deber y la ley. No siento permiso para rebelarme. Se dificulta generar sentido de pertenencia más allá de los lazos de sangre. Cuesta apoyarse en nuestras capacidades intelectuales… POSIBLE MANDATO: Los sentimientos no deben nublar la razón. La verdad esta antes que la fe. Hay que defender la verdad de este grupo por sobre lo que plantean los demás, porque los demás son inferiores.
Se hace difícil lidiar con el caos creativo, con la entrega y la fé. La empatía muchas veces se convierte en situaciones confusas que nos frustran. POSIBLE MANDATO: Hay que sacrificarse por los demás. No hay que sobresalir ni llamar la atención; hay que cultivar la humildad.

Vuelvo a repetir que estas premisas y preguntas no tienen cómo convertirse en una lectura/consulta. Si nos quedáramos sólo con esto, reduciríamos todo a una mera dinámica de horóscopo de revista. Esto puede complementarse con los artículos anteriores sobre signos, y a su vez con los próximos, donde tocaremos otros planetas. Aquí va el ejercicio con estas lluvias de ideas que te he propuesto más arriba:

  • Ubicá el signo de tu Saturno natal
  • Leé lo que aquí dice sobre él y, papel y lápiz de por medio, registrá cualquier cosa que te venga a la mente y al cuerpo. Asociación libre que le dicen…
  • Preguntate: ¿Qué situaciones que he vivido y que vivo reflejan el signo donde está emplazado mi Saturno natal? ¿Qué situaciones frustrantes he vivido (pero que me han enseñado mucho y me han hecho madurar) que reflejen mi Saturno natal?

Y a vos, ¿cuáles de estas cosas te resuenan del signo de tu Saturno natal, y cómo las vivís?

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