Astrologia Reflexion

Cuarto Menguante en Libra

[ 6|1 ] Cuarto Menguante en Libra: “El ancla que me detiene”

Recapitulando… Luna Nueva en Sagitario: la búsqueda de la Verdad personal. Honrar nuestra verdad, nuestra posición ante la vida. Cuarto Creciente en Aries: mi Verdad personal delimita el Yo, lo que soy (incluso a costas de límite a “lo otro”). ¿Hasta qué punto estoy dispuesto a abandonarla o traicionarla por asegurarme la presencia del otro?. ¿Hasta qué punto siento que la tengo que defender, porque allí afuera no es respetada o tenida en cuenta?. Luna Llena en Cáncer: el afecto. El nicho donde aprendo de afecto (la familia y el primer hogar). La forma en que nuestros primeros aprendizajes afectivos definen la forma de sentir “cariño” por el otro… El apego como una dinámica mamífera, pero también como la dificultad para soltar lo que no condice con mi Verdad personal… Hoy, Cuarto Menguante en Libra

Algo del orden de lo vincular se nos pide soltar… Quizás no el vínculo en sí, pero sí una forma de vivir el vínculo (sea con quien sea) en donde nuestra Verdad se pierde. En donde terminamos siendo como un ser sin rostro, sin identidad, para mimetizarnos con “lo otro”. La vincularidad nos exige que seamos permeables, y sabemos que sin vínculo cualquier mamífero “muere”. ¿Pero hasta qué punto? ¿Qué concesiones hacemos con nuestras convicciones y principios para que “lo otro” no se vaya? ¿Qué precio pagamos? ¿Sabemos cuáles son nuestros “no negociables”? Esta Menguante nos trae estas preguntas, para reafirmar el trabajo sagitariano donde comenzó la lunación, y continuar definiendo la versión de nosotrxs mismxs encontrada en el camino recorrido… Una cosa está clara: la vincularidad que nos aleja o nos desconecta de nuestra Verdad, es el ancla que nos detiene…

Lo pesado y lo leve.

Esta astrología se presenta sumamente simple: sólo un aspecto lunar. Cuadratura con el Sol en Capricornio… Lo primero que se me viene es el flujo del orden: menguar en Libra es menguar un orden horizontal, en pos de un Sol que puja por la verticalidad capricorniana. ¡Pero no es que haya que salir a pisar cabezas! Capricornio es una escuela “afectivamente austera”. Se mide en relación a la cima de la montaña como metáfora de “la meta”, “el éxito”, “el logro”, la materialización de un objetivo.

Subir una montaña implica esfuerzo, perseverancia, y sobre todo, moverse en contra de la gravedad. Por lo tanto, Capricornio es un signo “minimalista” en cuanto “al afecto que lo afecta”. Porque nos dice: ” Todo el peso (el apego afectivo, aunque sea sano apego) lo cargarán tus hombros y tu espalda. Así que cuanto menos peso lleves yendo hacia arriba, mejor”. Creo que esta lunación nos sigue invitando a dejar atrás (o abajo) las dinámicas vinculares, afectivas, emocionales, que no condicen con nuestra convicción. Cuando para vérmelas con la otredad debo traicionar mi Verdad, el vínculo comienza a ser un lastre, un yunque que pesa en los hombros…

Lo justo

Lo segundo que se me viene, es la influencia de Saturno. Si bien la regente principal de Libra es Venus, podemos considerar una fuerte influencia de Saturno, regente de Capri. La cuadratura que define la astrología de este cuarto Menguante en Libra es saturnal por definición. Cuando Libra se para en su regente Venus, encuentra en la posibilidad vincular (del tipo que sea) un espacio donde intenta que reine la armonía, la reciprocidad, la estética. Pero Libra puede manifestarse desde un lugar más saturnal, al buscar la justicia y la equidad en el terreno vincular como forma de armonía, a través del acuerdo y el pacto. ¿Qué es lo justo en una vincularidad donde la honra de mi Verdad y el compartir se debaten entre sí?

Pensalo en cualquier tipo de vínculo que te interpele: con el/la compañerx, mas también con el/la amigo, lxs progenitores, lxs hijxs, lxs vecinos… Venimos en una lunación sagitariana: la mirada está puesta, desde lo lunar, en nuestra propia Verdad, que es siempre encontrada lejos del nicho que nos moldeó con una “verdad sistémica”. Siempre es encontrada lejos de “lo conocido”, lo “originalmente afectivo”… Cuando la Verdad es personal, puede incluso aceptar la contradicción ante la Verdad del otro, pero no se vende a ningún postor… Y en este sentido, lo aprendido en escuelas como Cáncer (donde se dió la Luna Llena) o Libra, se ve discutido… Ningún acuerdo o pacto vincular que atente contra nuestra propia Verdad escapa de este menguar…

En definitiva, esta lunación nos invita a menguar todo lo que atente al Yo y su Verdad. No es que debamos cancelar, bloquear, ni cortar la cabeza de nadie. Pero sí que se nos pide mirar ahí donde, para que el afecto que nos une perdure, nos traicionamos a nosotrxs mismxs… ¿Se te han presentado situaciones que te interpelen con esto? Días de menguar son siempre buenos para silenciar, replegar y recapitular…

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