Astrologia Reflexion Sin categoría

Cuarto Creciente en Tauro

[ 20|1 ] Cuarto Creciente en Tauro: Otra Tierra posible…

¿Cómo hacer crecer lo sembrado? ¿Cómo sostenerlo, nutrirlo, apuntalarlo? Las Crecientes cargan con esa labor de acompañar la intención de las Lunas Nuevas. En este ciclo lunar marcado con la impronta de Capricornio, inevitablemente se nos revive la memoria del sujeto como ser social discutida por el 2020. Cualquier vestigio de lo que hayamos entendido por ser social se fue al tacho… La verdad es que toda la “movida Capri” del 2020 (Satuno-Plutón-Júpiter-Marte) nos recordó cómo realmente son o eran las sociedades que veníamos construyendo hace… algunos milenios. Exclusivas, injustas, corruptas, jerárquicas, extractivistas, racistas, misóginas… Basadas en un proceso individual y colectivo de “madurez” vivido como una transformación que nos seca, que nos pudre, que le quita al hecho de estar vivxs toda la gracia, básicamente… En este contexto, ¿Qué es lo que un Cuarto Creciente en Tauro viene a aportar?

De dónde venimos…

Como ya venimos señalando durante todo el 2020, Capricornio es un territorio simbólico que viene siendo espejo de la devastación de construcciones que creíamos eternas e indestructibles. Formas de pensar lo social y de articularlo. La pandemia nos mostró que nuestros sistemas económicos/laborales son endebles, que nuestras organizaciones políticas y sus corrupciones pueden ser fácilmente observadas. Que ante la amenaza somos racistas, misóginos, egoístas. Que nos cuesta demasiado lidiar con la incertidumbre y con nuestra propia ignorancia y que nos cuesta aún más lidiar con la diferencia de pensamiento del otro: lo minimizamos, lo condenamos, lo acusamos, lo rebajamos. Aquellos modelos sociales que nos parecían inmutables a través del tiempo, los vino a voltear la imagen de un ser microscópico que ni siquiera vida realmente tiene.

Lo que hemos dejado afuera…

A través de esto, podemos ver también que la forma en que “maduramos”, proceso por el cual entramos en el mundo capricorniano (el mundo del adulto), nos lleva a construir sociedades de esta manera. Entendemos “la madurez” como un proceso por el cual abandonamos nuestros sueños, nos secamos por dentro, dejamos la creatividad y lo lúdico de lado, nos defendemos del otro… Así, desembocamos en sociedades como la que hoy vemos derrumbarse. Una de las cosas que Tauro le aporta a un nuevo modelo social posible es el hecho de concebir la vida como una experiencia susceptible de ser disfrutada. No se trata de llegar al hedonismo, porque claramente ser adultx es comprender que no todo me viene dado. Pero sí que nuestras metas y objetivos (Capri) pueden estar norteadas por un deseo conectado a lo creativo, y no a lo obsesivo-compulsivo de la repetición.

Además del deseo y el disfrute, Tauro nos recuerda que otra relación con la Tierra como organismo vivo es urgente. Es en este planeta donde estas sociedades humanas se generan, crecen, se complejizan y conviven. Tauro, nos recuerda de la Tierra como contenedor humano. Nosotrxs, sin casa, seremos “desterradxs”. La casa no, porque será habitada por otros seres que seguramente la respeten y la honren más… La Tierra existe mucho antes de nosotrx, y nos sobrevivirá a todxs. Somos nosotrxs los que debemos darnos cuenta que las prácticas ambientales son fundantes para emplazar nuestras sociedades. Nuestra postura extractivista y destructora sólo nos perjudica a nosotrxs; la Tierra rápidamente se regenera. La conjunción entre Luna y Urano en Tauro nos lo deja claro: en medio de este derrumbe de la sociedad tal cual la conocemos, el cambio nos dirige a una otra relación con la Tierra como hogar.

Lo inevitable.

Además de Urano, quienes acompañan a este Cuarto Creciente en Tauro son Lilith y Marte. El destierro de lo femenino también caracteriza a nuestras sociedades actuales. No sólo de “la mujer”, sino de la energía femenina, receptiva, contemplativa, reflexiva. Nuestras sociedades basadas en el consumo nos llevan a querer siempre más: más grande, más voluptuoso, más caro… Como si la falta que nos define como humanxs fuera a desaparecer en cuanto más compre, en cuanto más seduzca, en cuanto más gane, en cuanto más… Marte está allí expresando el grito de guerra: todo esto no da para esperar un segundo más. Pero a su vez, nos habla de los límites que nos definen: para autopreservarnos de nuestra propia destrucción, el disfrute, lo femenino, el deseo, y una relación distinta con la Madre Tierra son condiciones “sine qua non”. Un accionar distinto se hace ineludible.

Somos nuestro principal derrotero…

Este stellium en Tauro se cuadra a la conjunción Sol-Saturno en Acuario. El signo que le da una vuelta de rosca a lo que en Capricornio parecía eterno e inmutable. El signo que abandona la organización capricorniana, jerárquica y vertical, para proponer una horizontalidad y colaboratividad inusitada para Capri. Las conjunciones Sol-Saturno nos señalan el camino hacia la madurez de nuestro Sol, de nuestra existencia. Pero a su vez nos marcan la mayor dificultad para esa madurez: nosotrxs mismxs. Saturno abre el camino hacia la madurez, mas también expresa un límite. La conjunción Sol-Saturno en Acuario a la que se cuadran Urano, Marte, Lilith y el Cuarto Creciente en Tauro quizás nos recuerde cuánto nos cuesta lo horizontal y colaborativo. Y es lógico: venimos de milenios de una organización social construida en la peor versión de Capricornio… Y esto es lo que debemos cada unx de nosotrxs revisar dentro nuestro…

También puede gustarte...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *