Astrologia Reflexion

Cuarto Creciente en Capricornio

[ 23|09 ] Cuarto Creciente en Capri: Recrear el Mundo

Cada Cuarto Creciente marca la dirección por la cual se sostiene el rezo de Luna Nueva. La paciencia, la presencia, el cuidado necesario para que la semilla abra y llegue a su madurez, y también a un cierto nivel de independencia de nosotrxs… Dentro de esta lunación virginiana, de orden, detalle, de poner cada cosa en su lugar para que «las cosas» funcionen, ¿qué nos menciona un Cuarto Creciente en Capricornio?

Capricornio: El último contenedor de lo humano

El primero es dentro del ámbito de lo privado, de lo íntimo, y de lo afectivo (Cáncer). Allí es donde «llegamos», donde arribamos. A los brazos de mamá que nutren, protegen y contienen, dicho desde el lugar de lo arquetípico… Claro que muchas personas no han tenido esto al nacer, pero eso es incluso un relato particular de la vivencia de Cáncer. Allí construimos nuestras propias nociones de «afecto», lo cual es fundamental para el ser humano como mamífero y ser social. Pero el Padre (arquetípico) es quien nos saca de los brazos de mamá (arquetípica) y nos muestra «el mundo»… Un lugar no tan calentito, más hostil, donde no se me dará un lugar privilegiado por mi linda cara, sino que allí he de ganarme mi propio lugar. Hablamos del ámbito de lo público, del mundo social que habita el adulto maduro… De este mundo nos habla Capricornio.

La Luna marca la necesidad de comprender que en el orden se encuentra la clave de la experiencia de la santidad (Virgo). Y desde aquí, comenzar a planificar la reconstrucción de un mundo, un sistema que hace tiempo se cae a pedazos (Capricornio, donde se da el Cuarto Creciente). Venimos con mucho revuelo y bombardeo en Capricornio desde hace tiempo (Saturno-Plutón, luego Júpiter, el paso de Marte, etc). Y vemos su clara incidencia en nuestras políticas sociales, económicas, sanitarias y demás, sobre todo en este 2020 (y queda bastante por recorrer en este sentido…). Algo nos queda claro: lo aparentemente inmutable, concretamente erigido y construido, es más frágil de lo que pensábamos. La realidad es frágil, y si ya de por sí lo es a nivel individual y subjetivo, ¡imagínense a nivel colectivo!

Resulta extraño pensar en «crecer» donde todo está cayéndose a pedazos… Pero cobra sentido en cuanto percibimos no sólo la posibilidad, sino la necesidad y el deber, de ir encaminándonos a un proceso de re-creación. El sistema que nos contiene, para poder tomar forma, precisa que lo vayamos redibujando a medida que los cascarones de un antiguo paradigma siguen cayendo. Redibujarlo con actitudes cotidianas, comunes, pequeñas… Hay que resignificar al Padre y su mundo. Capricornio es la cabra en relación a su montaña y su cima, como metáfora de la meta, el objetivo. ¿Cómo hacemos para construir un mundo social sin dejar lo afectivo fuera de la ecuación? ¿Cómo incluimos lo afectivo en el mundo de lo adulto, incluso en nuestras políticas, en nuestras economías, etc?

Lunación tensa. Las configuraciones de la resiliencia.

Lxs que ya han asistido el video de Luna Nueva en Virgo en mi canal de Youtube saben que este ciclo lunar se viene tenso, lleno de configuraciones que marcan los puntos clave del trabajo duro. En el caso de esta Creciente, la Luna en Capri se traduce como un llamado a la madurez vincular, al formar parte de una T cuadrada junto con Quirón en Aries y el Sol en Libra. El Yo se defiende con uñas y dientes de la otredad que «lo amenaza». O bien se la apropia. O bien la aniquila. En ninguno de estos casos hay chance de vínculo. «Lo otro» es lo extranjero a mí, lo que irrumpe con su distinción, con su diferencia. Vivimos en la era de la cancelación, del bloqueo, de las voces que se superponen como si no hubiera la menor chance de escucha…

Recordemos que Virgo (donde comenzó esta historieta) no es sólo sobre el orden, sino también sobre el Servicio. Virgo abre la experiencia extramuros al mirar fuera de sí y descubrir el tejido colectivo del cual forma parte. Y encuentra sentido a su existencia al colocarse al servicio de ese tejido, al serle útil aportando su unicidad para hacerlo más bello, armónico, coherente, etc. Sin embargo, al servir allí afuera, comienza a jugar el riesgo de perdernos en el afuera, en la otredad. Sólo puedo servir con entereza e impecabilidad cuando previamente me he servido a mí. No es egoísmo, es coherencia: no puedo dar lo que no me doy, o lo que no tengo.

Creo que esta T cuadrada en este Cuarto creciente nos recuerda que una sociedad sana y próspera se constituye con seres que se han servido a sí mismxs. Para que así puedan serle útiles a un sistema que en vez de ahogarnos y secarnos, nos contiene y potencia a todxs.

Siguen las tensiones…

No sólo tenemos la T cuadrada entre Luna, Quirón y Sol. Sino también otra conformada por Marte-Lilith en Aries, Mercurio en Libra y Saturno-Plutón en Capri. Los signos que intervienen son los mismos, así que seguimos tocando las cuestiones relativas al Yo, la otredad y la madurez o, en este caso, también el sistema que contiene a ambos…

Saturno-Pluton nos han venido hablando de la sociedad y el sistema que se cae a pedazos. Hoy, ambos retrógrados, seguramente estén mirando los escombros, y los pedazos de mampostería que siguen cayendo. Mirando las consecuencias de su encuentro… Pero en esta otra T cuadrada, se nos pide ver que el sistema que se desmorona es patriarcal, en cuanto jerárquico, exclusivo, lineal y ascendente… No hay lugar para lxs excluídos. Y quién mejor que Lilith en el cielo para nombrarlos y darles una entidad. La sombra de lo femenino ex-patriado (echada del mundo del Padre, o sea, de Capricornio así como lo hemos concebido…).

El papel de lo femenino en la nueva constitución.

Hoy ese femenino es la cara, a su vez, de todos los demás colectivos y minorías, y acompañada de Marte, pide una guerra que ajusticie las exclusiones… Muchas veces actúa desde el impulso destructivo, guiada por el dolor, y repitiendo la historia pero al revés. Pero también puede apoyarse en Marte para decir «BASTA» y poner un límite.

Mucho se repite por todos lados esto del «Nuevo Orden Mundial». ¿Se dieron cuenta que es una expresión que puede querer decir muchas cosas? ¿Y de que cada unx la carga con el significado que le conviene? ¿Cuál será realmente el NOM que se viene? Pues una cosa es clara: es el que nosotrxs creemos a cada paso. Sé que es más fácil pensar que depende de manos ocultas que nos digitan, pero es no es más que la actitud de un niño que exige que otrxs se hagan cargo de sus metidas de pata… Lo menos «Capricornio», lo menos adulto posible.

Hoy, y a cada paso, tenemos la oportunidad de incluir lo excluido, de zambullirnos en la titánica tarea de «ver al otro» en su otredad, de re-pensar (Mercurio en Libra) la forma de tejer vínculos en nuestras sociedades. No sólo en el barrio, en la familia. Sino también darnos cuenta que nuestras políticas ya de por sí plantean las bases de ciertos tipos de vincularidades…

En fin…

Menuda tarea la de esta Creciente en Capri. ¡No es que esto tiene que estar listo en una semana! Nada más ridículo… Pero mientras lo caduco sigue cayendo, comienza a ser hora de planificar por dónde seguimos, y ver cómo podemos sembrarlo y sostenerlo. En principio, en nuestras experiencias particulares…

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