Astrologia Reflexion

Cuarto Creciente en Cáncer

Cuarto Creciente en Cáncer: El afecto presente en la fantasía…

Una vez más, el astro Luna se llena por la mitad con la certeza de seguir creciendo hasta llenarse por completo. Y en ese movimiento centrípeto, hacia afuera, nos guía en el crecimiento y la concreción de lo que en un primer momento, era rezo, intención… Este Cuarto Creciente en Cáncer nos recuerda algo muy importante: la fantasía, propia del mundo Piscis (donde comenzó este ciclo lunar) se construye desde lo que es “afecto”, para cada unx de nosotrxs… ¿Podremos descubrir qué afectos están implicados en nuestra producción fantasiosa? ¿Podremos aprender de nuestra propia forma de vivir el afecto, y darnos cuenta de lo que realmente nos importa, observando nuestras fantasías…?

Cáncer: el primer contenedor humano.

¿Qué tiene que ver el afecto en todo esto? Cáncer es el primer signo de Agua de la rueda zodiacal, y como tal, nos habla de nuestras primeras Aguas: el líquido amniótico, la leche materna… Al parecer, la primera relación que tuvimos con el Agua fue a través de la nutrición, el hogar, el refugio ante la vulnerabilidad (en ese caso, la vulnerabilidad del infante). En este contexto que acabamos de describir (con el cual todxs tuvimos una relación X), creamos nuestros primeros aprendizajes afectivos. Aprendimos en aquel momento que “el afecto” es “tal cosa”, y se vive y se actúa “así y así”… Por tanto, TODO lo relativo a Cáncer es SIEMPRE del orden de lo afectivo. Entendiendo “afecto” como “lo que nos afecta”, “lo que no nos es indistinto”. El cuidado, la protección, el apego. Pero también la ira, el miedo, el goce, el juego…

Si se ponen a observar, la experiencia de CUALQUIER cachorro mamífero (incluido el bebé humano, por supuesto) es atravesada por estas formas del afecto, y todas ellas están presente en sus comportamientos. Por tanto, un Cuarto creciente en Cáncer siempre nos va a señalar el afecto (y la forma en que aprendimos a actuarlo, recuerden que el afecto NUNCA es puro, sino que la experiencia afectiva es siempre ambivalente) como vía de crecimiento…

Lo pisciano y el afecto.

Ahora bien, ¿cuál será la relación discursiva entre Luna Nueva en Piscis, y Cuarto Creciente en Cáncer? Pues como estamos hablando de ARQUETIPOS, las relaciones posibles pueden ser varias. Desde Rito Espiral les propuse, una semana atrás y por Youtube, pensar a Piscis desde la palabra “paradoja”. (Todavía no viste el video de Luna nueva en Piscis? Qué mal… Andá a verlo y si te gusta te suscribís con el bótón rojito, dale?). Porque Piscis nos lleva fuera del mundo de materia y de límites, pero obviamente dentro de la experiencia de estar vivo (de ahí la paradoja). Así, una de las formas en que Piscis se nos presenta, es a través de “la fantasía”, esa producción simbólica, rica y compleja, que es posible gracias a la capacidad humana de IMAGINAR…

Fantaseando, salimos de la realidad concreta y limitada. Por eso la fantasía puede desconectarnos de la realidad, puede ser un escape de la angustia de saber que no siempre la vida es “como queremos que sea”. Pero también, observar nuestras fantasías (de cualquier tipo) puede ser un vasto ejercicio para comprender mejor cómo funcionamos afectivamente, y cómo actuamos el afecto… Porque nunca fantaseamos con algo que no “nos afecte”, es decir, con algo que nos sea indiferente… Entonces, ¿cómo vivimos la relación con nuestras fantasías? ¿Es la fantasía una madriguera, un hueco en la tierra para esconder la cabeza, o una fuente de indagación de lo que subjetivamente nos importa?

El contexto astrológico. Cáncer-Piscis.

Este Cuarto Creciente en Cáncer se da en trígono a Mercurio en Piscis. O sea que las compuertas de la producción imaginaria estás abiertas de par en par… Mercurio, que rige entre otras cosas nuestros procesos analíticos, mentales, racionales, lógicos, facilita el pensamiento y la comunicación no lineal cuando está en Piscis. Apertura las narrativas y las reflexiones simbólicas, metafóricas, artísticas… creativas. Y también el pensamiento confuso, claro, por la ausencia pisciana de límites concretos. Así que si la posible confusión de un Mercurio en Piscis y el afecto primal de una Luna en Cáncer están de manos dadas, bueno… A prestar atención ahí también, no? Porque si te pega por el lado “afecto-confusión” (y teniendo en cuenta que el principal afecto del que Cáncer nos habla es el apego, y el desapego-abandono del otro lado del péndulo), pues guarda con los afectos que ya no están en tu “tablero”…

El contexto astrológico. Cáncer-Aries.

Además el Cuarto Creciente en Cáncer se cuadra de forma tensa a Sol-Venus en conjunción en Aries. Esta temporada solar ariana que recién comienza se presenta de la mano del Deseo. El deseo ariano es un deseo que se da la mano de la impulsividad necesaria para dar el primer paso y avanzar, y también del “grito en el cielo” puesto para terminar. Es un deseo fogoso que no reflexiona (y esto a veces le causa problemas), pero que tampoco duda en “hacerse valer”, aunque para esto haya que cortar cabezas y pasar a otra página. Es el Deseo vivido desde la Guerrera/el Guerrero interior… Y en este sentido, si bien Cáncer se refiere de forma principal al afecto “apego”, no hay que olvidar que la ira también es un sistema afectivo. También lo vemos en cualquier mamífero: la ira sirve para defender lo importante (generalmente comida, cría y territorio) ante una posible amenaza…

Entonces, ¿qué es hoy para vos, mamíferx humanx que me lee, “comida”, “cría” y “territorio”? ¿Qué es “lo importante” que debe ser preservado, y cómo esto se te vincula con el deseo? ¿Qué relación encontrás en vos entre la ira y el apego, el contacto, el cuidado y la protección? Porque lo que digo es que ahí hay algo que se puede presentar de forma discutida, tensa, donde hay que tomar postura… Y claro: ¿Qué relación encontrás en vos entre estos polos, y la producción simbólica-fantasiosa-imaginaria? ¿Acaso este “tironeo” entre ira y apego se te presenta en tus fantasías’ ¿Acaso la fantasía funciona como un espacio propio para escapar de esta “toma de postura”, de la elaboración de este posible conflicto interno? ¿Por qué ira y apego se conflictúan en tu caso particular, cómo se da en la experiencia concreta?

Se crece percibiendo que NADA DE LO FANTASEADO ESTÁ FUERA DE NUESTRO AFECTO. Si lo fantaseo, es porque ME IMPORTA…

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