Astrologia Reflexion

Cuarto Creciente en Aries

[ 21|12 ] Cuarto Creciente en Aries + solsticio + alineación Júpiter-Saturno: El impulso hacia otro modelo…

Una vez más la Luna crece en el cielo, y posiblemente aquí en tierra podamos seguirle el paso. En una lunación de Fuego, sagitariana, se crece quemando las velas, en Aries. Se crece e la mano del impulso, de la pasión, de la espontaneidad. De la fuerza y la determinación necesaria para dar «el primer paso», o bien para bajar las persianas. Comenzar, o bien terminar. Jugársela, como decimos en Argentina. Jugársela por lo que consideramos que es Verdad, por lo que Sagitario nos susurra en el oído, y nos recuerda. Por lo que definimos como ético, no desde una noción «social» de ética, sino desde la coherencia con nuestra propia noción de vida y de mundo… Y como la noción de mundo que veníamos manejando está en el auge de un claro derrumbe, este Cuarto Creciente en Aries nos indaga. ¿Hacia qué construcción de mundo nos lleva nuestro impulso?

El viejo mundo, y uno nuevo posible…

El principal aspecto presente en el cielo de esta Creciente en Aries (como en toda Creciente) es la cuadratura con el Sol, en este caso en Capricornio. El Sol abre su temporada anual en el territorio donde durante todo el año vimos caerse las murallas de nuestras nociones de sociedad. Ya la triple conjunción de Júpiter, Saturno y Plutón se ha desarmado. Ambos planetas sociales han entrado en territorios acuarianos proponiendo otras formas más innovadoras, creativas e inclusivas de pensar la sociedad. Sin embargo, Plutón seguirá implosionando las bases del viejo mundo en Capri hasta 2024; todavía nos quedan andanzas… Este mes solar, el Sol recorrerá un Capricornio en ruinas, una noción del mundo del adulto que ya no da más de rancio. Obviamente, en su paso conversará con Plutón y seguirá su camino…

Su cuadratura con la Luna Creciente en Aries nos propone debatirnos entre viejas y nuevas nociones de «adultez», de «madurez» aplicadas a la experiencia social humana. La fuerza del joven guerrero intenta inspirarnos a patear el tablero de lo obsoleto, poniéndole un límite a lo caduco y animándonos a dar el primer paso hacia otro cantar… Tanto a nivel social como a nivel más pequeño e íntimo, ¿podés reconocer lo obsoleto a lo que hay que darle corte, y lo nuevo que pide abrirse? El joven y el anciano son los dos arquetipos que se nos juegan en esta cuadratura. Apoyando está el trígono cómplice entre la Luna en Aries y Juno en Sagitario. El impulsivo guerrero interno debe actuar siempre de la mano de su Verdad más profunda. Que nunca se traicione a él mismo. Que sea fiel a sus convicciones, a su deseo, a su Verdad.

Demasiada sangre derramada…

Junto con la cuadratura solar, el otro diálogo fundamental en este Cuarto Creciente en Aries es la conjunción a Quirón. Ese que nos señala por donde sangra la herida que nos hace humanxs… Y efectivamente, son tiempos tan angustiantes (con Covid o o sin Covid), que la respuesta iracunda ante cualquier estímulo interpersonal está a la orden del día. Y es que es angustiante ver las estructuras que nos sostenían (creencias, formas de accionar, de organizarnos etc) caer. Aún cuando nos hacían daño, tienen mucho de familiar, en cuanto son «lo conocido». Es desesperante, sí. Porque no se sabe bien por dónde seguir. El sextil a Júpiter y Saturno en Acuario nos pregunta: si no es esto ya obsoleto y muerto, ¿qué es? ¿Podemos ver por donde amanece el nuevo e inédito día?

¿Qué decir al respecto…? Creo que no podemos con toda la ira del mundo, cocinada al fuego de tantos siglos de historia. Pero sí podemos acecharnos a niveles más personales, íntimos, pequeños. Con nuestras relaciones más cercanas. Y que esto sea el germen que se multiplique en lo colectivo… El mismo impulso espontáneo y pasional que necesitamos para «patear el tablero» de lo que ya nos resulta nocivo, es exactamente el mismo que puede destruir toda posibilidad de nueva construcción… Necesitamos estar muy atentxs: ¿cómo reaccionamos ante lo que nos provoca ira del otro? ¿Nos lo tragamos, lo vomitamos sin tapujos ni consideraciones, lo proyectamos en quien no tiene nada que ver? ¿Cómo podríamos hacerlo distinto, de forma inédita para nosotrxs, de manera creativa? ¿Cómo podríamos concebir la construcción de un nuevo paradigma donde la diferencia del otro ya no sea una amenaza de la que me tengo que defender…?

Una fecha cargadita…

Hoy no sólo es Cuarto Creciente en Aries, sino también solsticio (de verano en el sur, de invierno en el norte) y alineación (visible) entre Júpiter y Saturno en su entrada en Acuario, ambos en conjunción partil. Por un lado, los solsticios marcan (junto con los equinoccios) las cuatro puertas del año, trayendo las cuatro estaciones. En particular, los solsticios son momentos de auge, de clímax. Se llega a un punto de máxima fuerza centrífuga (hacia afuera) con el verano, o centrípeta (hacia adentro) con el invierno. Sea como sea, son extremos, y hay una fuerte invitación a alinearse con este «todo o nada»…

En cuanto a la conjunción partil entre Júpiter y Saturno, seguramente ya han leído mucho. Pero siento aportar una disidencia desde este humilde y pequeño lugar. Sí, luego de todo un año de aquella triple conjunción en Capricornio, los planetas sociales se alejan de la tormenta plutoniana en el signo de las nociones sociales tradicionales y conservadoras. Lo vimos reflejado en el mundo con una pandemia. Economías trastocadas. Clases políticas cuestionadas. Síntomas psicológicos generados por la incertidumbre y el aislamiento. Xenofobia, misoginia y racismo aumentado. Y una larga lista de etcéteras… Hoy los planetas sociales nos piden comenzar a pensar alternativas, desde un lugar innovador, creativo, visionario, inclusivo, colaborativo. Nos piden comenzar a caminar hacia un lugar utópico, sin creernos el cuentito de que alguna vez vamos a llegar a él. Sino porque en el camino hacia ese horizonte al que nunca llegaremos, iremos elaborando nuevas posibilidades.

Desmitificar para pararnos en lo real.

El concepto acuariano de «ser humano integral» no debe ser nunca una aspiración concreta, sino una inspiración. Porque en nombre de este horizonte utópico, no hemos hecho más que juzgar nuestra propia humanidad y separarnos en bandos, como el de «lxs despiertxs» y «lxs dormidxs», «lxs iluminadxs» y lxs que quedarán en el camino, etc. Recordando la alegoría de La Caverna de Platón, salir de la caverna es encontrarnos en otra caverna más grande, y salir de ésa es entrar en otra más grande, y así… Si llegamos a ver «la luz», así puramente, sin caverna, el Sol nos termina encegueciendo… Autoproclamarnos como «despiertxs» (con todo lo que eso implicó este año sobre todo) es de una soberbia y un narcisismo propio del ser humano más «dormido» de todos, si te lo ponés a pensar… Pero sobre todo, es un gesto desesperado de separarse de la humanidad que nos constituye.

Desmitificando un poco: Júpiter y Saturno se encuentran en el cielo cada aproximadamente 20 años. Hoy no veremos nada que hace 8 siglos no sucede. Por otra parte, ¡NINGUNA NUEVA ERA COMIENZA HOY! Las eras son períodos que duran entre 2000 y 2500 años aproximadamenta. O sea, imagínense que la transición entre una y otra no se da en un día, ni en un año, ni en un siglo. Somos parte de esa transición así como todo ser humano que pisa la tierra hace más o menos dos siglos, y como todxs los que vivan por algunos siglos más…

Ocupémonos de aportar lo pequeñito que podamos en esta cortísima vida que tenemos, en vez de alimentar un narcisismo que se autoadjudica la llegada de una nueva era de su mano. Hoy Júpiter y Saturno, como representantes simbólicos de «el mundo del Padre» (el mundo social, el ámbito de lo público, el contexto del adulto), nos piden madurar en horizontal. Comenzar a proponer nuevas alternativas sociales, tangentes al viejo mundo. Pero los Estados van a seguir existiendo, las injusticias, corrupciones y abusos de una organización patriarcal y verticalista también. Nada se va a acabar ni comenzar de la noche a la mañana.

Parémonos en el ínfimo lugar que nos toca, que desde ahí construimos y aportamos. Por ahora, accionemos desde el impulso y la pasión en pos de nuestra Verdad y en busca de nuevas posibilidades, que ya es mucho!

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