Rito Espiral

Saturno en astrología: “El Viejo” / Saturno na astrologia: “O Velho”

(Role a tela para ler a versão em portugues)

Permitámonos imaginar que allá arriba hay una  gran obra de teatro aconteciendo… Cuerpos danzando desde momentos ancestrales; una danza muda, pero que lo dice todo. Actores que se van disfrazando de diferentes personajes, y a cada uno el traje le queda diferente… Bailarines que se mueven por diferentes escenarios, cada uno con su forma propia y personal de recorrer el espacio…

“Como es arriba, es abajo; como es afuera, es adentro”

Lo macro es un espejo de lo micro y visceversa. Y así, aquellos actores y bailarines moviéndose por el Cosmos, pueden estar espejando alguna de las muchas caras que nos habitan…

Saturno: el Tiempo es un límite o un aliado?

Durante mucho tiempo, Saturno fue el último planeta conocido del Sistema Solar. Por eso, es un planeta que, entre otras cosas, nos habla de límites, y del/de los espejo(s) en nuestra vida que vienen a enseñarnos de limites, de madurez, de pies en la tierra.

No es casual que Saturno (o Cronos, para los griegos) sea el Dios del Tiempo. El Tiempo nos muestra un límite del cual no podemos huir, y nuestro cuerpo físico, mortal, finito, es prueba de ese límite… Sin embargo, nuestro cuerpo físico es sólo una parte del Camino. La relación que tenemos con el Tiempo puede ser de alianza amorosa en vez de ser el Tiempo una barrera, un grito de “Alto ahí!”…

Cuando nos damos cuenta de que nosostr@s SOMOS el Tiempo, que nosotr@s tejemos el Tiempo, podemos empezar a pensar en ese tejido con consciencia e intención… Que hacemos con ese tiempo? En que lo invertimos? Honramos nuestro tiempo? Lo compartimos con quienes amamos? Lo invertimos en hacer lo que nos hace feliz?

Eso sin mencionar la gran mentira que hemos comprado, que nos dice que el Tiempo es lineal. Pensalo. Desde que estudiábamos historia en el colegio, donde hacíamos “líneas de tiempo” para ubicar varios acontecimientos en orden, pensamos en el Tiempo como algo lineal, cuando en realidad es circular, es espiral… (y de esto las mujeres sabemos, porque nuestro cuerpo es gran espejo de la forma cíclica en que camina el Tiempo…)

Pensar en el Tiempo como algo lineal nos garantiza una pelea constante con aquel Saturno… Pero si entendemos que el Tiempo se expande y se contrae, nos impulsa hacia afuera y nos llama hacia adentro, podemos tener con él una relación más gentil y cooperativa, pudiendo aceptar todos los momentos del ciclo y vivirlos por entero…

Nosotr@s tejemos el Tiempo, y nos tejemos con él…

 

Saturno, el Senex junguiano

En el caso de Saturno, me gusta hacer un paralelismo entre la astrología y la teoría arquetipica junguiana. Jung generalmente trabajó con arquetipos en pares, mostrando las 2 caras de una misma moneda, dos polaridades de una misma cuestión. Uno de esos pares esta formado por los arquetipos Puer-Senex. Mientras el Puer es el Eterno Niño, el Senex es el Viejo.

Mientras el Puer es aquél que enarbola la bandera de la Revolución y propone el cambio que debe ser hecho, el Senex nos hace colocar los pies en la tierra, nos habla de constancia, paciencia, perseverancia, y nos llama a madurar…

Sin la intervención del Puer, todavía viviriamos en los términos del hombre primitivo, por miedo al cambio, por miedo a cuestionar las bases que nos sostienen, por negar la Impermanencia que nos define. Sin embargo, el Puer es caracterizado por un cambio eterno, es incapaz de sostener a través del tiempo y de las viscicitudes, desconoce la expresión “a largo plazo”.

El Niño puede ser aquel gran maestro que nos espeja cuánto nos hemos atascado en viejas creencias limitantes y cuánto estos padrones precisan ser cuestionados, puede ser aquél que con sus “Y Por Que??” nos empuje a la (a veces incómoda) situación de movernos de lugar y ver desde otra perspectiva… Pero también puede ser aquél que no sepa qué hacer con la revolución que tiene entre las manos, o incluso aquél que no pueda aceptar que a veces no se trata de una revolución que tire todo por la borda, sino de esperar pacientemente el momento de la cosecha, de insistir, de atravesar las tormentas firmes en el Propósito, preguntándonos por qué atraimos los truenos y cambiando de estrategia si fuese necesario…

El Senex, su contracara (del cual pienso que Saturno es fiel representante) es aquél que a veces encuentra difícil escuchar la voz del cambio… El Senex nos habla de tradición, de costumbres, de lo antiguo y lo ancestral. Para el Senex, “todo tiempo pasado fue mejor”. Por eso, cuando el Senex vibra bajo, o en su sombra, es aquel Viejo que está varado en su forma de ser, carente de humildad para escuchar alternativas que vayan “contra la tradición”… Pero como todo arquetipo, el Senex también puede vibrar alto, también tiene su luz, y es aquella que nos enseña a perseverar, a esperar, a pensar a largo plazo, a ser estrategas… Al fin y al cabo, la espera consciente y activa tiene siempre su recompensa…

El Senex puede ser aquel Viejo seco, intolerante, rígido… Pero también puede ser aquel Viejo sabio, que sabe que su conocimiento es cosecha de mucha caminada que lo avala, pero que es consciente de su condición de aprendiz hasta el ultimo de sus días… Aquel que se permite jugar como un niño, pero no tiene ningun problema en colocar límites en el momento necesario… Aquél que exige, porque sabe que podes dar un poco más.

 

Saturno en la Era de Acuario

No digo todo esto por ser devota del Senex, ni de Saturno… Sino porque pienso que son arquetipos que deben ser reivindicados, especialmente en esta Era de Acuario que comienza. Cada vez somos más los que comenzamos a observar que nuestra forma de actuar como tribu humana-planetaria nos llevó a una consciencia de separación muy fuerte, separación de nuestras Relaciones en el sentido más amplio de la palabra (con los otros miembros de la tribu, con la Madre Planeta, con nosotr@s mism@s, con el Universo entero…). Entonces, cada vez somos más los que sentimos que aquellos viejos padrones deben ser cuestionados y revolucionados (vibrando en Puer…).

Pero (y aquí viene el momento de alerta) si esa revolución se lleva adelante sin consciencia ni responsabilidad, entramos en terrenos donde somos presa fácil.

Uno de los riesgos que corremos, es el de enarbolar la bandera de cualquier cosa que se denomine “alternativo”, sea una comida, un proceso terapéutico o una religión. En fin, de absolutamente todo lo que huya de la tradición y lo oficial (que en nuestra psiquis representa la quiebra donde nos llevó el patriarcado… y en la mayoria de los casos, es asi mismo… la cuestion es que aquello que se presenta como “alternativo” sea realmente una elección, con consciencia y criterio). La Era de Acuario es, entre otras cosas, momento de “falsos profetas”, que pueden cautivarte con 2 o 3 palabras de moda y la promesa de salvación y redención en 5 clases (en caso de no estar conforme, devolución del dinero garantizado).

Otro riesgo es el de rechazar todo lo que no sea “rápido”, y estoy hablando específicamente de procesos terapéuticos y de cura. Y dejame decirte, desde mi lugar como terapeuta holistica y facilitadora de círculos femeninos, que infelizmente lo que tanto nos gusta llamar de “Cura” no es algo que venga envuelto para regalo, ni que sea entregado por delivery 24 horas (wow, creo que fui poseida por Saturno por un momento… Pero es que él te hablaría así si pudiera, él es el padre disciplinado y exigente que viene a darle un correctivo a tu adolescente interior, que grita “Revolución!” sin saber que todo lo que viene después de esa declaración precisa ser sostenido con paciencia a través del tiempo…).

La Revolución comienza con un impulso, si. Pero Saturno nos enseña del foco en el Proposito, de la perseverancia y de la responsabilidad que viene después de eso, para sostener nuestra Verdad a través del tiempo y de los vaivenes… Y nos dice: “Madurar no es secarse por dentro y por fuera, Madurar es aprender a honrarnos con consciencia, y con la responsabilidad que conlleva la Libertad. Y eso es Maestría, eso es Amor”.

 

Mi experiencia personal con Saturno

Creo que pensar en Saturno como aquél que viene a cortarnos las alas es una de las razones por las cuales hay muchas personas allá afuera que no se están permitiendo honrar su Propósito. Hasta no hace tanto tiempo, yo era una de esas personas…

Creo que compré esa historia de “dejate de bobadas / trabajo y placer no van juntos / buscate un trabajo “serio”, que te de dinero” (mensaje subliminal: hacer lo que amas es incompatible con la Abundancia y la Prosperidad). Y ahí estaba yo: trabajando de algo que no me hacía feliz, intentando hacer aquello que me hacia feliz en mis pocos tiempitos libres (y obviamente no bastaba), y sin el coraje para dejar aquella falsa sensacion de seguridad debido a creencias limitantes que me decía que madurar era olvidar tus sueños…

Saturno tarda entre 28 y 30 años en dar una vuelta entera en la carta natal. Qué paso en mi primera revolución de Saturno?… con 28 años y medio, salí a viajar. Algo totalmente Puer, sin relación alguna con Saturno/Senex. En apariencia…

Sólo que en mi caso, viajar era inminente para madurar, y no justamente en el sentido de secarme por dentro, sino madurar para aprender a honrar mi Propósito. Para abrazar a aquella Vieja Sabia en mi interior, y dejar de “bobear” por caminos que no conducían a mi empoderamiento personal, siguiendo el sendero de la adulta que hace lo que tiene que ser hecho para hacer sus sueños realidad. Porque si el Senex no toma las riendas en ese Camino, los sueños se quedan sólo en el plano de las fantasías…

Siempre tuve aversión por el arquetipo de “El Viejo” (o La Vieja, en mi caso), como much@s de ustedes seguramente… Pero creo que vivimos negandolo porque nos enseñaron que madurar es una cosa horrible, y a su vez necesaria e inevitable (siempre amé Peter Pan, pero reconozco que, una vez más, Disney nos jugó una muy mala pasada con sus mensajes…). Nos enseñaron que madurar es perder el Amor y la Pasión por todo… Cuando en realidad, madurar es dejar de idealizar el Amor, y comenzar a concebirlo como un Fuego cuyo alimento diario es nuestra responsabilidad.

Te invito a saber donde está Saturno en tu carta natal! En qué signo, en qué casa, estableciendo qué aspectos con cuáles otros planetas, y asi ser más consciente de tu relacion con él… Recorda que en la sección “Oraculos” / “Mapa Astral” de este sitio web tenes la posibilidad de agendar una lectura de carta natal. Si sentís el llamado, bienvenid@!

Curemos nuestra elación con el Tiempo… El Tiempo no es tirano, el Tiempo nos invita a hacer de nuestro paso por este plano algo maravilloso! Llegó el momento de aprender a honrarlo ❤
Curemos nuestra relación con nuestr@ Ancian@ Sabi@ interior… El/Ella no viene a cortarnos las alas, viene a exigirnos que pongamos manos a la obra para ser la mejor version de nosotr@s mism@s!

 

Que el Saturno de cada un@ de ustedes vibre en la luz y traiga su sabiduria como un gran presente!
Ahá!

 

/

 

Vamos nos permitir imaginar que lá acima existe uma grande peça de teatro acontecendo… Corpos dançando desde momentos ancestrais; uma dança muda, mas que diz tudo. Atores que vão se disfarçando de diferentes personagens, e o disfarce fica diferente em cada um deles… Dançarinos que se movimentam por diferentes cenários, cada um com seu jeito próprio e pessoal de percorrer o espaço…

“Como é lá acima, é aqui embaixo; como é lá fora, é aqui dentro”

O macro é um espelho do micro e visceversa. E assim, aqueles atores e dançarinos se movimentando pelo Cosmos podem estar espelhando alguma das muitas faces que nos habitam…

 

Saturno: o Tempo é um limite ou um aliado?

Durante muito tempo, Saturno foi o último planeta conhecido do Sistema Solar. Por isso, é um planeta que, entre outras coisas, nos fala de limites, e do/dos espelho(s) na nossa vida que vem nos ensinar de limites, de maturidade, de pés no chão.

Não é casual que Saturno (ou Cronos, para os gregos) seja o Deus do Tempo. O Tempo nos mostra um limite do qual não podemos fugir, e o nosso corpo físico, mortal, finito, é a prova desse limite… Porém, nosso corpo fisico é só uma parte do Caminho. A relação que temos com o Tempo pode ser de aliança amorosa sem ser o Tempo uma barreira, um grito de “Pare aí!”…

Quando percebemos que nós SOMOS o Tempo, que nós tecemos o Tempo, podemos pensar nesse tecido com consciência e intenção… O que fazemos com esse tempo? Em que o investimos? Honramos nosso tempo? Compartilhamos nosso tempo com as pessoas que amamos? Investimos nosso tempo fazendo aquilo que nos faz feliz?

Isso sem assinalar a grande mentira que temos comprado, que nos diz que o Tempo é linear. Pense nisso. Desde que estudámos historia na escola, fazendo “linhas de tempo” para ordenar vários acontecimentos, pensamos no Tempo como algo linear, mas na verdade é circular, é espiral… (e disso as mulheres sabemos, porque nosso corpo é grande espelho da forma ciclica em que caminha o Tempo…)

Pensar no Tempo como algo linear nos garantiza uma briga constante com aquele Saturno… Mas se entendemos que o Tempo se expande e se contrai, nos impulsiona para fora e nos chama para dentro, podemos ter uma relação mais gentil e cooperativa com ele, sendo capazes de aceitar todos os momentos do ciclo e vive-los por inteiro…

Nós tecemos o Tempo, e nos tecemos com ele…

 

Saturno, o Senex junguiano

No caso de Saturno, eu gosto de fazer um paralelismo entre a astrologia e a teoria arquetipica junguiana. Jung geralmente trabalhou com arquétipos em duplas, mostrando as duas faces de uma mesma moeda, duas polaridades de uma mesma questão. Uma dessas duplas está formada pelos arquétipos Puer-Senex. Em quanto o Puer é a Eterna Criança, o Senex é o Velho.

Em quanto o Puer é aquele que ergue a bandeira da Revolução e propõe a mudança que deve ser feita, o Senex nos faz colocar os pés no chão, nos fala de constância, paciência, perseverância, e nos chama a amadurecer…

Sem a intervenção do Puer, aínda viveriamos nos termos do hómen primitivo, pelo medo á mudança, pelo medo á questionar as bases que nos sustentam, negando a Impermanência que nos define. Porém, o Puer é caracterizado por uma mudança eterna, é incapaz de sustentar através do tempo e das viscicitudes, desconhece a expressão “a longo prazo”.

A Criança pode ser aquela grande mestra que nos mostra quanto temos nos bloqueado em velhas crenças limitantes e quanto esses padrões precisam ser questionados, pode ser aquele que com seus “E Por Que??” nos empuje á (as vezes incómoda) situação de mudar de lugar e enxergar desde outra perspectiva… Mas tambem pode ser aquele que não saiba o que fazer com a revolução que tem nas mãos, ou ainda pode ser aquele que não possa aceitar que as vezes não é sobre uma revolução que jogue todo fora, senão de esperar pacientemente o momento da colheita, de insistir, de atravessar as tempestades firmes no Propósito, nos perguntando por que atraimos os trovões e mudando de estrategia se fosse necesário…

O Senex, a contracara do Puer (do qual penso que Saturno é fiel representante) é aquele que as vezes encontra dificil escutar a voz da mudança… O Senex nos fala de tradição, de costumes, do antigo e o ancestral. Para o Senex, “todo tempo passado foi melhor”. Por isso, quando o Senex vibra baixo, o na sua sombra, é aquele Velho que está atolado na sua forma de ser, carente de humildade para escutar alternativas “em contra a tradição”… Mas como todo arquétipo, o Senex tambem pode vibrar alto, tambem tem sua luz, e é aquela que nos ensina a perseverar, a esperar, a pensar a longo prazo, a ser estrategistas… Ao final das contas, a espera consciente e ativa tem sempre sua recompensa…

O Senex pode ser aquele Velho seco, intolerante, rígido… Mas tambem pode ser aquele Viejo sábio, que sabe que seu conhecimiento é colheita de muita caminhada que o avaliza, mas que é consciente da sua condição de aprendiz até o ultimo dos seus dias… Aquele que se permite brincar como uma criança, mas não tem nenhum problema com colocar limites no momento necessário… Aquele que exige, porque sabe que você pode dar mais um pouco.

 

Saturno na Era de Aquário

Não digo todo isso por ser devota do Senex, nem de Saturno… Senão porque penso que são arquétipos que devem ser reivindicados, especialmente nessa Era de Aquário que começa. Cada vez somos mais os que começamos observar que nossa forma de agir como tribo humana-planetária nos levou a una consciência de separação muito forte, separação das nossas Relações no sentido mais abrangente (com os outros membros da tribo, com a Mãe Planeta, com nós mesm@s, com o Universo inteiro…). Então, cada vez somos mais os que sentimos que aqueles velhos padrões devem ser questionados e revolucionados (vibrando o Puer…).

Mas (e aquí vem o momento de alerta) se essa revolução se avança sem consciência nem responsabilidade, entramos em terras onde somos presa fácil.

Um dos riscos que corremos, é de erguer a bandeira de qualquer coisa que se denomine “alternativo”, seja uma comida, um processo terapéutico ou uma religião. Em fim, de absolutamente todo aquilo que escape da tradição e “o oficial” (que em nossa psique representa o poço onde nos levou o patriarcado… e na maioria dos casos, é assim mesmo… a questão é que aquilo que se presenta como “alternativo” seja realmente uma eleição, com consciência e critério). A Era de Aquário é, entre outras coisas, momento de “falsos profetas”, que podem te cativar com 2 ou 3 palavras na moda e a promessa de salvação e redenção em 5 aulas (no caso de não estar de acordo, reembolso do dinheiro garantido).

Outro risco é de rejeitar todo aquilo que não seja “rápido”, e estou falando específicamente de processos terapéuticos e de cura. E deixa eu te dizer, desde meu lugar como terapeuta holistica e facilitadora de círculos femininos, que infelizmente o que tanto gostamos de chamar de “Cura” não é algo que venha embrulhado para presente, nem entregado por delivery 24 horas (wow, acho que fui possuida por Saturno por un momento… Mas é que ele te falaría assim si pudesse, ele é o pai disciplinado e exigente que vem le dar um tapa ao teu adolescente interior, que grita “Revolução!” sem saber que todo aquilo que vem depois dessa declaração precisa ser sustentado com paciência através do tempo…).

A Revolução começa com um impulso, sim. Mas Saturno nos ensina do foco no Propósito, da perseverância e da responsabilidade que vem depois disso, para sustentar nossa Verdade através do Tempo e dos fluxos e refluxos… E nos diz: “Amadurecer não é se secar por dentro e por fora, amadurecer é aprender a nos honrar com consciência, e com a responsabilidade que implica a Libertade. E isso é Mestría, isso é Amor”.

 

Minha experiência pessoal com Saturno

Acredito que pensar em Saturno como aquele que vem cortar nossas asas é um dos motivos pelos quais tem muitas pessoas lá fora que não estão se permitindo honrar seu Propósito. Até não muito tempo atrás, eu era uma dessas pessoas…

Acho que comprei aquela historia de “chega de besteira / trabalho e prazer não vão juntos / procure um trabalho “sério”, que te de dinheiro” (mensagem subliminal: fazer aquilo que você ama é incompativel com a Abundância e a Prosperidade). E aí estava eu: trabalhando de algo que não me fazia feliz, intentando fazer aquilo que me fazia feliz nos meus poucos tempinhos livres (que obviamente não era suficiente), e sem a coragem para deixar aquela falsa sensação de segurança por crenças limitantes que me diziam que amadurecer era esquecer teus sonhos…

Saturno tarda entre 28 e 30 anos para dar uma volta inteira (revolução) no mapa astral. Que aconteceu na minha primeira revolução de Saturno?… com 28 anos e médio, saí viajar. Algo totalmente Puer, sem relação alguma com Saturno/Senex. Aparentemente…

Só que no meu caso, viajar era iminente para amadurecer, e não justamente no sentido de me secar por dentro, senão amadurecer para aprender a honrar meu Propósito. Para abraçar aquela Velha Sábia no meu interior, e deixar de perder o tempo em caminhos que não conduziam ao meu empoderamento pessoal, seguindo a trilha da adulta que faz o que tem que ser feito para fazer seus sonhos realidade. Porque se o Senex não assume o controle nesse Caminho, os sonhos ficam só no plano das fantasias…

Sempre teve aversão pelo arquétipo do “Velho” (ou A Velha, no meu caso), como muit@s de vocês com certeza… Mas acho que vivemos negando-o porque nos ensinaron que amadurecer é uma coisa horrível, e por sua vez necessária e inevitável (sempre amei Peter Pan, mas reconheço que, mais uma vez, Disney nos jogou uma má passada com as suas mensagens…). Nos ensinaron que amadurecer é perder o Amor e a Paixão por tudo… Mas na verdade, amadurecer é deixar de idealizar o Amor, e concebi-lo como um Fogo cujo alimento diário é nossa responsabilidade.

Te convido para saber onde está Saturno no teu mapa astral! Em que signo, em que casa, estabelecendo quais aspectos com quais outros planetas, e assim ser mais consciênte da tua relação con él… Lembra que na seção “Oraculos” / “Mapa Astral” desse site, você tem a posibilidade de agendar uma leitura de mapa astral. Se sentir o chamado, bem-vind@!

Vamos curar nossa relação com o Tempo… O Tempo não é tirano, o Tempo nos convida fazer do nosso passo por esse plano algo maravilhoso! Chegou o momento de aprender a honra-lo ❤
Vamos curar nossa relação com noss@ Ancião/Anciã Sábi@ interior… Ele/Ela não vem cortar nossas asas, vem nos exigir para nós lançarmos mãos á obra para ser a melhor versão de nós mesm@s!

 

Que o Saturno de cada um de vocês vibre na luz e traga sua sabedoria como um grande presente!
Ahá!

 

 

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Autora

Lorena Butrón
Mujer del Clan de la Palabra, viajera, artista, terapeuta holística, astróloga y facilitadora de círculos de mujeres. Mulher do Clã da Palavra, viajante, artista, terapeuta holística, astróloga e facilitadora de círculos de mulheres.
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