Astrologia Chamanismo Sagrado Femenino

Ritual de Luna en Piscis

Piscis es el último signo de Agua de la rueda zodiacal, y el último signo de toda la rueda. Piscis es agua de río, aguas cristalinas, mansas y claras, donde decanta todo el proceso de haber recorrido un gran viaje… Al parecer, recorrer esta rueda zodiacal de forma arquetípica es como una gran Odisea. Y la conclusión de todo esto es muy simple: somos Consciencia, SOMOS el Amor por el que tanto pregamos. Y hacemos todo este viajecito una y otra vez para recordarlo… Piscis tiene estrecha relación con el arquetipo Crístico; las aguas de Piscis serían «agua bendita», para colocarlo de cierta forma… Así, Piscis nos habla del Amor Incondicional, de la Redención, de la purificación. De religar, de redimir aquello que nos desconecta del Todo lo que Es. Del perdón. Podemos pensar que cerramos una historia porque “nos fuimos”, porque lo hablamos, porque empezamos otra historia… Pero la verdad es que sólo cerramos cuando quedamos en paz verdadera con aquello. Cuando perdonamos ya no hay más nada pendiente, ya no hay hilo que me una a aquello que he cerrado…

 

***

 

Enciende tu vela. Trae la presencia de alguna persona de la que sientas que estás desvinculándote en este momento de tu vida, o que necesites vincularte de otra manera, germinar otro tejido (puede ser una pareja o expareja, un amigo, etc). Ponte de pie, y colócate con tu cuerpo mirando hacia el Este, por donde nace el Sol. Respirando por nariz y exhalando por boca, trae al presente los recuerdos de cómo esto comenzó, cuando era una semilla abriendo… Luego, coloca tu cuerpo mirando hacia el Sur (gira 90 grados hacia la derecha), y respirando conscientemente, trae al cuerpo la vivencia de aquel vínculo llegando a una plenitud, a un nivel de mayor compromiso, de mayor entrega. Luego, gira 90 grados hacia tu derecha nuevamente y posiciona tu cuerpo hacia el Oeste. Respirando, trae al cuerpo el momento en que empezaste a sentir que había algo que “ya no encajaba de esa forma”, algo que debía cambiar, transmutar hacia otro estado… Cuando te sientas lista, gira de nuevo 90 grados hacia tu derecha, hacia el Norte. Cierra tus ojos. Visualízate en el claro de un bosque, de madrugada, en invierno, abrigada por un poncho grueso de lana. Encuéntrate con un Fuego en el centro del claro, pídele asistencia para acceder a la sabiduría de las experiencias vividas con esta persona que acabas de traer a tu Espacio. Pregúntale cómo esas experiencias pueden hacerte más sabia… Luego de escuchar la respuesta a esta pregunta y permitirte recordarla, intenta encontrar en el Fuego a aquella persona con la que has trabajado, y mirándola fijamente, repite el Hóponopono hasta que pierdas la consciencia del tiempo…
Perdón
Lo siento
Te agradezco
Te amo
Mantrea estas palabras y registra si hay dificultad para pronunciarlas, si hay resistencia, si pierdes la imagen de la persona en el Fuego… Sin juicio, sin crítica, y permitiéndote toda expresión que surja a partir de la experiencia… Cuando te sientas lista, agradece al Fueguito del bosque con tabaco, y lentamente comienza a percibir tu cuerpo físico cada vez más presente, con cada respiración… Apaga tu vela sin soplar. Haz el Hóponopono con esta persona todas las noches hasta la Luna Llena y ve registrando tu experiencia…

 

 

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