Astrologia Chamanismo Sagrado Femenino

Ritual de Luna en Capricornio

Capricornio es el tercer signo de tierra de la rueda zodiacal; nos habla de esta cabra que no se detendrá hasta llegar a la cima de la montaña: fuerza, determinación, foco en el Propósito, mirada en la meta. Capricornio nos habla de manifestación de los objetivos. Pero para llegar a la cima de la montaña, la cabra necesita de estructura, necesita cimientos… Su condición física, las condiciones climáticas, ¡la montaña misma bajo sus patas!

 

Si vamos a nuestro cuerpo físico, los que dan estructura a nuestra carne, son nuestros huesos. Y nuestros huesos nos hablan de linaje, de ancestros y ancestras, porque nuestros huesos son lo último que permanece en este plano físico después de nuestro último Rito de Pasaje, que es la Muerte. Así, Capricornio, desde la astrología chamánica, nos cuenta sobre nuestro linaje, y sobre cómo lo heredado desde el linaje estructura nuestro andar por este Camino… La Lealtad con los ancestros hace con que muchas veces carguemos en las espaldas pesos que no son nuestros. Entonces, con Capricornio vamos a aprovechar para ver con claridad qué es de quién…

 

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Enciende tu vela. Dibuja tu árbol genealógico en una hoja, hasta donde lo conozcas, y tómate un tiempo para respirar a cada una de esas personas… Estén en este plano físico o no, respira a tu padre, a tu madre, al abuelo, a la abuela, al tío, a la tía, a la bisabuela… y así. Hazlo sin prisa y de a una persona por vez, mirando fijamente en su nombre (si lo sabes y lo has escrito) y trayendo a la mente su rostro, si lo conoces… Registra si sientes algo en particular con cada una de estas personas (negación, taquicardia, dulzura, ganas de llorar…)

 

Ahora, trae al presente alguna cuestión que sientas que fue transmitida por alguna persona de ese árbol, directa o indirectamente: quizás te lo enseño a ti directamente con palabras o simplemente con un gesto o con la acción; quizás es una forma de ver la vida que sabes que viene de esa persona y, aunque tal vez tú ni la conociste personalmente, esa forma de ver la vida ha sido enseñada de generación a generación hasta llegar a ti… Esta herencia puede tener que ver con una forma particular de ser mujer, con la relación con el dinero, con la relación con el éxito profesional, etc… Cierra los ojos, y reflexiona si estás de acuerdo con esto verdaderamente. Si es así, sin abrir los ojos, mira a tu ancestr@ y agradécele. Si no es así, visualiza que envuelves aquello con luz en tus manos, mira a tu ancestr@ a los ojos, entrégale el “paquete”, y dile: “A cada quien lo que es de cada quien”. ¡Y agradécele!

 

Haz esto con cada una de las personas de este árbol que te remitan una herencia, que de algún modo u otro, sientas que influye en tu forma de ver el mundo… Cuando hayas recorrido todo tu árbol, hazle saber a tu linaje que la vela que guarda tu Espacio Sagrado en este momento la compartes con ell@s, y que le envías luz y calor a cada un@… Si sientes que algo ha quedado trabado durante el ejercicio, reconoce en que parte del cuerpo se encuentra la traba, y respírala: lleva el aire allí, y cuando exhales suéltalo, hasta relajarlo. ¡Bebe bastante agua!

 

 

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